callereal

El pasado Jueves Santo en Castilleja de la Cuesta (Sevilla), la imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, titular de la Pontificia, Real, Ilustre, Antigua y Franciscana Hermandad y Archicofradía Sacramental de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora y de Nazarenos de la Santísima Vera Cruz y Sangre de Jesucristo, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de los Dolores (Hermandad de la Calle Real), volvió a procesionar tras más de 200 años sin hacerlo.

La imagen, que ha recibido culto continuo desde que la Hermandad se fundase el 9 de junio de 1478, había sido restaurada por doña Fuensanta de La Paz Calatrava, Jefa de Taller de Restauración del Museo de Bellas Artes de Sevilla y Directora del Taller de Restauración de la Fundación Virgen de los Dolores, de la referida hermandad. En dicha restauración se consolidó estructuralmente la Sagrada Imagen, recuperándose la antigua policromía que estaba oculta tras la que presentaba antes de la restauración, aplicada en los años 80 del pasado siglo, y se le dotó de una nueva cruz, proporcionada al tamaño de la imagen para poder procesionar.

El paso con el Cristo de la Vera Cruz presidió el cortejo de la Centenaria Vuelta, que se realiza en la tarde del Jueves Santo como preámbulo a la Estación de Penitencia de la Madrugada del Viernes Santo.

El diseño del Paso completo es de estilo renacentista y ha sido diseñado por Javier Sánchez de los Reyes. Se trata de un Paso que alberga la representación de un clásico Calvario, con el Santísimo Cristo de la Vera Cruz, Nuestra Señora de la Piedad (antigua imagen dolorosa titular de la Hermandad atribuida a Pedro Roldán) y las de nueva factura de San Juan Evangelista y María Magdalena, que han sido realizadas por el afamado escultor D. Darío Fernández Parra.

Se inspira en los “Cassones” italianos del S. XVI, que son unos arcones alargados de madera decorados con pinturas y tallas, cuyas patas en algunas ocasiones tienen forma de garras o patas de animales. El cuerpo principal de la canastilla está decorado con pinturas ornamentales que se entremezclan y van jugando con las tallas y sobre todo con 8 arcángeles fitomórficos que sostienen torcheros con tulipas de luz, situados en las esquinas, así como con las cartelas de los centros de cada frente. Los candelabros se componen de un balaustre central de madera rematado por un farol alargado en orfebrería, al que se adosan cuatro brazos de orfebrería con sendas tulipas.

El respiradero es también de estilo renacentista, sobre malla bordada, simulando caer de un moldurón a modo de galería, con inscripción sobre fondo verde oscuro, color asimismo de los faldones.

La talla en madera es en color madera barnizada, con zonas y algunos adornos de dicha talla en dorado patinado o apagado. La orfebrería se prevee asimismo en tono broncíneo.

El programa iconográfico gira en torno a la devoción a la Santa Cruz, como origen de las Cofradías de la Vera Cruz, situándose en las cartelas de cada frente de la canastilla a tres santos que fomentaron dicha devoción: San Francisco de Asís, acompañado en el remate de dicha cartela por un relicario de dicho Santo, Santa Pulqueria y Santa Elena.

En la cartela trasera aparece la escena de la “Etimasia”, que alude al Juicio Final presidido por Cristo bajo el signo de la Santa Cruz.

En el moldurón del respiradero, irán inscritas en letras doradas sobre fondo verde las tres primeras estrofas del himno “Vexilla Regis Prodeunt”.

En la realización del paso han trabajado conjuntamente Abraham Ceada (Imaginería del paso), Orfebrería Villarreal, Hermanos Caballero (Cruz Arbórea del Santísimo Cristo), Francisco Fernández Rivera (Monte del Calvario), Daniel Sanchez (parihuela, carpintería y talla del paso), Antonio Díaz Arnido (pintura y ornamentación) y Mariano Martín Santoja (Bordados).